Y ahora ¿a dónde voy?… o como decidir a qué lugar viajar

Y ahora ¿a dónde voy?… o como decidir a qué lugar viajar

 

Ya ese primer gran paso lo has dado, has decido que harás lo que tanto te gusta: ¡viajar! Le has puesto fecha pero no te ha pasado que una vez que lo has decido, surgen los peros,  ¿dónde ir?, ¿por cuánto tiempo?  Y si ir solo o ¿acompañado? Te planteas: Qué esperar del viaje ¿Buscas desconexión? ¿Diversión? ¿Prefieres playa, montaña, ciudad? Parece que ese primer gran paso de decidirte a viajar es suficiente pero aunque es crucial no lo es todo.

Lo primero una vez que te has planteado que necesitas y mereces ese viaje, es preguntarte qué esperas de él, que te llevo a ese punto de decirte a ti mism@, me iré a…  así por ejemplo si lo que buscas es desconexión alejarte de los grandes centros urbanos es lo primero que debes considerar al diseñar tu viaje, no querrás dejar atrás el tráfico matutino y los atascos de tu ciudad para sustituirlos por otros, si lo que quieres es desconectar pero no quieres aislarte del todo, debes elegir un sitio que te permita estar en contacto con la naturaleza pero a la vez tener a la mano algún centro urbano relativamente importante y bien servido, alguna casa rural en una montaña cercana a un lago pero a la vez a escasos kilómetros de algún centro urbano que te permita en caso de necesitarlo acceder a algún capricho. Si por el contrario lo que te tira es ir alguna capital, ciudad cosmopolita, trata de establecer una lista de cuales lugares en esa ciudad te gustaría visitar, y que día visitar cada uno, si alguna muestra o concierto especial en esa ciudad –consulta la agenda cultural para esa semana– si hay alguna festividad local que consideres merece la pena vivir, lo que tiene los grandes centros urbanos es que si no nos organizamos se nos van los días como agua entre los dedos.

Isla La Tortuga

El eterno dilema: ¿playa o montaña?  La respuesta a esto la encontrarás nuevamente en que disfrutas mas pero sobre todo que quieres tú en este viaje. El mar suele ser mas agotador, la continua exposición al sol, el nadar, y en ocasiones los paseos en barcas, si bien nos llena de vitalidad, tienden a dejarnos mas agotados, habría que preguntarse si en ese viaje a la playa no nos dejara mas agotados a su término. Por otro lado, habemos quienes por nuestra naturaleza somos más inquietos y pensamos que la montaña resultaría un poco aburrida, bueno no todo es solo negro o blanco hay medios tonos, en la montaña puedes, hacer trekking, hacer rutas incluso si eres un inexperto, encontrar una laguna o río donde zambullirte en caso de intensos calores, buscar una buena vista y leer ese buen libro que desde hace meses tienes allí en la biblioteca y por falta de tiempo no lees, llevarte un cuaderno y dar rienda suelta a tus dotes como escritor@. El ritmo lo pones tú, sin agendas sin presiones y a tu medida.

¿Debes ir solo o acompañad@? La pregunta sería quieres ir sol@ o acompañad@, si estas en pareja y planeas un viaje romántico para darse ese tiempo que la rutina del día a día no te permite, pues claro que debes ir acompañado, pero si de lo que se trata es de pasar un tiempo con las amigas o los amigos, quizás sea una buena idea que lo conversen y puedas hacer ese viaje con amigos, a veces extrañarse es bueno. Si por el contrario estas sol@ la ventaja de conocer a alguien en un lugar, en un viaje que has diseñado tú, es que si esa persona está allí al igual que tú es que tenéis cosas en común.

Otro gran dilema es la errada concepción de que un viaje debe ser, para que merezca la pena, un viaje de mucho tiempo de duración, sin embargo, hay pequeños y cortos viajes (en distancia y duración) que aportan ese carga y esa dosis de energía que requieres para seguir con tu día a día,  no se trata de ir a Tailandia o México, o de hacer un viaje corto aprovechando un puente a alguna localidad a 250 km de donde vives para que el viaje sea mejor, se trata de que consideres con cuanto tiempo cuentas y de nuevo que quieres tú hacer, eres el dueño de ese tiempo que has dispuesto para viajar, haz lo que te dé la gana, pero haz algo que te haga feliz.

Sea como fuere, el viaje que estas por hacer lo diseñaras tú (o vosotros), según vuestras necesidades y deseos, serás el artífice de escoger donde ir, que hacer durante la permanencia, que lugares visitar, cuanto invertir y por cuento tiempo. Es tu viaje y nadie mejor que tu para saber donde hacerlo.

Sabemos que para diseñar tu viaje primero debes haber decido donde ir, y sabemos que ambas tareas pueden no ser fáciles, consensuar tiempo y dinero es clave al escoger un destino pero el viaje cuando lo planeas por ti mismo tiene la ventaja de que lo adaptas a tus necesidades y expectativas y sobre todo a tu realidad actual. Pero si tuvieses alguna duda, o quieres algún consejo no dudes en contactarnos con gusto te orientaremos, ¡de eso se trata este blog!  y claro si crees que este post podría ser útil a alguien que conozcas no dudes en compartirlo.  Hasta la próxima y recuerda !Vive, Viaja y Vibra!